martes, 27 de noviembre de 2012

CHINA


                                                      





                                                             CHINA

                                               Año 2010



  La República Popular China (en chino mandarín: 中华人民共和国, Pinyin: Zhōnghuá Rénmín Gònghéguó), o simplemente China, es un país ubicado en el este del continente asiático. Con una superficie de 9. 596. 961 km2 y límites con 14 países, es el 4º más grande del mundo, así como el más poblado con una población de 1. 339. 724. 852 habitantes. Tiene capital en Pekín, pero la ciudad más poblada es Shanghai. El territorio está dividido en 22 provincias, 5 regiones autónomas, 4 municipalidades y 2 regiones administrativas especiales (Hong Kong y Macao). Es miembro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
China es la 2.ª economía y potencia comercial más grande del mundo. Su régimen político está inspirado en el comunismo soviético, siendo un estado unipartidista, liderado por el Partido Comunista de China, sin embargo económicamente es un estado capitalista desde las reformas de 1978 a cargo de Deng Xiaoping. Desde el año 2003 hasta la actualidad, gobierna Hu Jintao como presidente y Wen Jiabao como primer ministro. Ha tenido un crecimiento económico muy rápido, tanto que es posible que sobrepase a la economía estadounidense hacia el año 2016.


  
Bandera de China

Inolvidable viaje con mi cari
                                           

              

                                                                                                                                                   
                             "Un viaje de mil millas comienza con el primer paso "                   

   

viernes, 12 de octubre de 2012

Introducción



  Muchas de las decisiones importantes de nuestra vida se toman en momentos o lugares que jamás hubiéramos sospechado. Como consecuencia de dichas decisiones se empieza a perfilar nuestro destino, siempre y cuando estemos de acuerdo con la definición de que el destino es el resultado de las decisiones tomadas o no tomadas en un pasado. Pero incluso aceptando que nuestro futuro depende de los pasos que elegimos dar, a veces decidimos asuntos importantes sin apenas darnos cuenta. Algunas veces, incluso, las decisiones ni siquiera se toman. Simplemente suceden.

Fue así como una tarde lluviosa de un noviembre gris y tristón nos llevó a tomar la decisión que nuestro próximo país que visitaríamos juntos, seria ni más ni menos que China.



 Si alguien declara que su sueño es tener un deportivo descapotable y una casa de tres pisos, nadie pondrá objeciones. Decir que tu sueño es dar la vuelta al mundo es arriesgarte a que te llamen loco, porque sucede que a menudo un loco es simplemente aquel que propone un modo de vida diferente.



Por tal motivo, nuestro deseo de visitar el país asiático ya era un hecho. La confianza que otorga el saber que te está escuchando la persona que mejor te comprende, ese sueño inconfesable apareció tal cual era. Pasar de ese sueño inconfesable a una firme decisión de querer cumplirlo duró lo que dura en enfriarse un café descafeinado. A veces, todo lo que uno necesita es preguntarse a sí mismo: ¿Y por qué no? ¿Quién o qué me impide realizar mi sueño? Una vez que has decidido no ampararte en las absurdas excusas de siempre, el camino se vuelve más llano y la respuesta surge automáticamente. La respuesta es nuestra decisión. La decisión de vivir la vida que queremos vivir.



Tomar aquella decisión empezó a reportar sensaciones indescriptibles. Queríamos volar, queríamos vivir aventuras. Ningún niño crece deseando ser un contribuyente con derecho a voto y con tendencia a aburguesarse.

 Queríamos regresar a la infancia, allá donde infinidad de sueños permanecen lejos del acoso de la vida real.


    Eso si, no vendimos nada por el mero hecho de querer viajar. Aquel dinero lo íbamos 

 A invertir en nuestra felicidad.

Decidimos que pasaríamos un mes en China. Viajaríamos sin prisa, sin planes, como si nadie nos estuviera esperando en ningún lugar. Con poco dinero, sin ningún tipo de lujo, con una pequeña mochila y con los pulmones llenos de aire.


Creemos que es buena edad para realizar este viaje. Madurar en nuestra sociedad es abonarse a la cobardía de no tener más ambición que la de una vida cómoda. Significa enterrar pensamientos revolucionarios, dejar atrás locuras juveniles y aceptar la vida tal como es. 

Siempre he sentido una gran admiración por todas aquellas personas que en un pasado lejano emprendieron viajes imposibles. Gente que recorrió el mundo sin saber a dónde iban, sin mapas y sin conocimientos. Navegantes que zarparon a explorar con la incertidumbre de no saber si algún día regresarían a puerto, aventureros de cuando aun habían cosas por descubrir. Personajes que viajaban sin reservar vuelos por internet, sin esperar que hubiera una pensión a medio camino. Gracias a aquellos valientes, hoy en día tenemos constancia de lo que abarca nuestro hermoso planeta.






    


Mapa de China
                                 

   


Dejo seguidamente los links de mis viajes a Sudeste Asiático ( Vietnam, Tailandia y Camboya) y el de Australia. Espero los disfruten.


       http://rubenaroundasia.blogspot.com.es

       http://rubensaroundaustralia.blogspot.com.es      

   


   "Hacer lo que te gusta es libertad.Que 
te guste lo que hagas, es felicidad"
  

Salida a CHINA

  

   La salida la realizamos desde Palma de Mallorca. Ésta vez, no viajo solo, me acompaña mi pareja. Haremos una parada en Madrid, sitio el cual pasaremos una noche en casa de mis primos, para el día siguiente, emprender rumbo a Asia, concretamente a China. El vuelo es Ryanair, lo que representa poca comodidad, pero sí una correcta puntualidad   ( por su interés ) y la verdad es que nos vamos con muy poca cosa en cuanto a ropa. Mi amigo Pep, me dijo que viajáramos con lo básico, que en China haríamos muchas compras y que fuéramos cómodos. Le hacemos caso y así salimos de Palma, practicamente con lo justo.


   Mi amigo Pep, es catalán, vive en Shanghai desde hace dos años. Nuestra relación viene del tenis. Fue uno de mis jugadores cuando yo estuve trabajando en Barcelona. Evidentemente y con la ventaja de las nuevas tecnologías, mantenemos nuestra amistad aunque estemos a más de diez mil kilómetros.



   La idea es pasar unos días en su casa y después, una vez estemos ya " situados ", buscarse un poco la vida para no molestar a nadie, respetar su espacio y su intimidad.

                                              


  Salimos, destino: MADRID.


Ryanair, vuelo destino Madrid
 

Ya en la capital de España, con mis primos y tía
   


    La verdad es que me ha hecho una tremenda ilusión, poder ver de nuevo a mi familia. No tenemos muchas oportunidades de vernos y cada vez que piso la capital de España, intento estar un rato con ellos. La tía nos prepara una cena buenísima, y después de eso, nos vamos a la cama que mañana nos esperan unas cuantas horas de vuelo....






                                       GOOD MORNING MADRID!!!

                                             

                                                      
 


    Minutos antes de las seis de la mañana, mi prima Esther nos acompaña al aeropuerto de Barajas. Desde allá, tomaremos un vuelo con la compañía rusa Aeroflot, haciendo escala en Moscú, para después enlazar el vuelo final a Shanghai.



   No sin antes desayunar unos churros y un buen café en el aeropuerto.


Churros con chocolate
               
Billetes preparados, destino Shanghai

Destino  Moscú


Distancia de Madrid a Moscú


                                                   
                                                                           4.164 km

                                                              Vuelos con aeroflot de Madrid a Moscú


Ya en el avión
   

                                    Haciendo la última llamada a mi hermano, antes del despegue

Son muchas horas de vuelo, da tiempo para todo

 
Llega la primera comilona

                       
Del periódico ruso, no entiendo ni los dibujos
                         


Aeropuerto de Moscú
                               
    Una vez en el aeropuerto de Moscú, no disponemos de mucho tiempo para encontrar la puerta de embarque que nos llevará al siguiente destino. Hay muchísima gente. Siento por unos momentos que el desorden es brutal y que podría existir la posibilidad incluso de perder el enlace. Todo el mundo se agolpa en la puerta de control y el desmadre es monumental. Mi temperatura corporal empieza a subir y mi corazón se acelera, siento por unos momentos, bastante presión. Me pongo nervioso, siento que vamos a perder el vuelo. Se está esfumando una ilusión muy grande, un sueño, visitar China y allí, cumplir uno de mis sueños: caminar en la Gran Muralla China.



   Minutos después, mi pareja, con algunas nociones de ruso, habla con una encargada de la compañía y al escuchar ésta que volamos a Shanghai, nos acelera el pase y nos facilita el control policial. Me da la sensación de que la gente es muy seria en este país, y además, nadie se inmuta al ver que Radka y yo, vamos al límite. Pocos minutos son los que quedan para el embarque.



   Con penas y glorias, conseguimos plantarnos en la puerta de embarque destino Shanghai. Unos españoles aparecen también por allá y coincidimos en que la señalización en este aeropuerto, no es la más correcta para extranjeros, pero bueno. Lo inteligente, es saber adaptarse a cualquier situación y circunstancia.


             
                               
Las pantallas marcan la temperatura exterior, menos 23 grados
                                     
             
Jamás había visto algo igual
                 
 
 
                   

Hemos pasado pena, pero ya estamos en el sitio deseado, la puerta de embarque, destino SHANGHAI

                               
                                                            Vuelos con aeroflot de Moscú a Shanghai

                                                       

        Distancia de Moscu a Shanghai



                                                                   6.817,65 km



Ya dentro del avión


El menú tiene muy buena pinta


     Después de unas cuantas horas de vuelo, en las que ha ido todo bien, algunos amigos que habían estado en China previamente, me habían aconsejado que no voláramos bajo ningún concepto con Aeroflot, pero sinceramente, lo que es el vuelo en sí, ha ido muy bien. Lo que sí no me gustó fue lo de ayer, bueno, de hace unas horas, y es que no sé ni que hora es por aquí, pero bueno. Lo del aeropuerto sí fue terrible, pensé por momentos, que perdíamos el avión. En este mismo momento, ya estamos en el aeropuerto de Shanghai.




       A recoger las maletas. Éste aeropuerto, es enorme, parece hecho de última tecnología. Nos dirigimos al control de pasaportes y a la recogida de equipajes.

 
Acceso a la recogida de maletas
                   
Poniendo orden
               


Mi permiso de entrada a China,
obviamente ocultando mis datos personales en la parte inferior de la foto
     



El tren de alta velocidad que nos llevará al centro de Shanghai
             
  El Tren Maglev de Shanghai es el tren más rápido del mundo en operación comercial. Corre del Distrito Financiero de Lujiazui al Aeropuerto Internacional de Pudong.
El Maglev recorre los 30 kilómetros de distancia en menos de ocho minutos, alcanzando velocidades hasta de 433 km/h.

Qué significa "Maglev"?


  Maglev es la abreviatura de "Levitación Magnética"Básicamente, el tren es elevado por potentes imanes que proporcionan la propulsión y elevación. Hay raíles para "orientar" el tren, pero el tren no tiene ruedas que hagan contacto con los raíles, así mismo el tren se eleva y "flota" en este campo magnético.



   La principal ventaja es que el tren puede alcanzar velocidades muy altas, ya que está esencialmente "volando" a baja altitud dentro del campo de los raíles. Es diferente de los trenes comunes o los automóviles regulares, en que no tiene contacto ninguno con la superficie que crea fricción y lo desacelera.


Tomando el Maglev en Shanghai...




   Al comprar las entradas para el Maglev,  mostramos los tickets de avión y con ellos nos hacen un pequeño descuento. Pagamos alrededor de 5 ó 6 yuanes por persona por los boletos de ida. Hace ilusión tomar el Maglev  por la "experiencia" de esta maravilla tecnológica que no encuentras en otro lugar. Nos espera el tren más rápido del mundo.




   Ésta no es una estación de tren común y corriente como las demás, aquí el grado de seguridad es comparable a los aeropuertos. Todo tu equipaje, incluyendo equipaje de mano, debe pasar por las máquinas de rayos x.



     Los trenes corren continuamente en intervalos seguidos, no tuvimos que esperar mucho tiempo por el nuestro. las pantallas en los carros te muestran la velocidad actual del tren así como el tiempo transcurrido. En menos de ocho minutos llegamos al centro de la ciudad de Shanghai.









    Llegados ya al aeropuerto, realizamos la primera compra en China, los billetes de tren.    

Yuanes chinos
                           

Ya dentro del tren
     

La velocidad que alcanza este bicho, pasa los 400 km/h
 
                   
                           
   Faltan escasos minutos para el momento más esperado. El encuentro con mi amigo Pep. Hemos estado hablando de este viaje, desde hace meses, él me decía que viniéramos, que nos quedáramos en su casa. Fueron muchas las conversaciones que tuvimos antes de vernos aquí, sin embargo, también eran muchos los años que hacía que no nos veíamos, exactamente nueva años. ¿ Quién nos iba a decir la última vez que nos despedíamos en Sabadell, que la siguiente sería en China?  Es la grandeza y el misterio de la VIDA.

    Me había dicho días antes que debíamos tomar ese tren de alta velocidad  una vez llegados al aeropuerto, y llegar hasta una parada que teníamos escrita en chino y en inglés, acatamos sus órdenes y allí llegamos. Y fuera, en la calle......Aunque mi cara no refleje alegría, estaba inmensamente contento de verlo allí, pero el frío que estaba pasando, era inhumano. Las temperaturas, parecían de otro mundo.


Hacía nueve años que no nos veíamos, y nos encontramos en Shanghai
 



     De allí, después de las largas horas de vuelo, el cambio de hora, las bajas temperaturas, en fin, concretamos que lo mejor era ir a su casa, a tomar un te chino y a partir de ahí, que nos ponga la día.



Puerta de la casa del gran Pep



   Accedemos al ascensor y me dice que en China, existen algunas que otras curiosidades, entre ellas relativas con los números de las casas y los pisos en los ascensores. No existen los números 13 y 14. Aún así, él está viviendo en el piso 31. Padezco vértigo. Aún  no he llegado a su casa y ya estoy acojonado...





Vistas desde la terraza de la casa de Pep


Panorámica desde el piso 31
 
    Nos cuenta Pep que en China, es prácticamente más barato comer fuera que cocinar en tu propia casa. Es mi primera vez en el continente asiático y todo esto, es nuevo para mí. De momento hoy, optamos por no salir de casa, estamos cansados de todo el viaje, cocinaremos en su casa y a partir de mañana ya exploraremos un poco de Shanghai. ¡¡Qué bueno haberlo visto aquí!!!

Muy típica sopa china, con vegetales y algo de pescado
                 
 


Un té antes de acostarse
                             
   Y después de un día maratoniano, nos vamos a la cama.

  
    "No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio"

jueves, 11 de octubre de 2012

SHANGHAI



                                             GOOD MORNING SHANGHAI!!!!!

  Ésta es la habitación que nos dejará el gran Pep para unos días de nuestra estancia en la ciudad. Después nos alojaremos en un hotel o en algún hostal para que él pueda hacer " vida normal " y no interrumpir sus costumbres. El collarín que podemos observar colgado en la pared, es su presencia en el torneo de Shanghai de tenis, celebrado durante la Gira asiática. Nos movemos en el mismo gremio y nos apasiona el mismo deporte. Actualmente él está trabajando en una Academia de tenis de la ciudad de Shanghai y entrenando a unas chicas italianas de 14 años.
 
   Nuestro plan para hoy, es pasear por la ciudad de Shanghai, tenerlo a él aquí es un auténtico privilegio, siempre uno gana tiempo cuando tiene un " guia ".
 
Habitación que nos presta Pep
 


     A pesar de vivir en China, Pep no pierde las costumbres de nuestro país y es que donde haya un buen café por la mañana....


Con un buen café con leche, podemos empezar la jornada
                           
     Las tres o cuatro cosas que no pueden faltar cuando vamos de paseo por la ciudad de Shanghai, son los guantes, guardados en los bolsillos, la chaqueta y los pantalones calientes, incluso hoy, he necesitado salir de casa con el pijama puesto debajo de la ropa. El frío es terrible. A ver lo que nos depara el día de hoy.
 


Preparado para el día de hoy
 


Vista mágica desde su terraza


La parte este de la ciudad
 
La parte oeste


Podemos observar el estadio de fútbol, al fondo a la izquierda
 
                             
Espectacular

                                  


Salida a la calle para ir de paseo...


 
                                                                                        Salida de la casa de Pep
                                         
                                   
   
                                          
    
                                                                          Vídeo de la explicación en las calles de Shanghai


  

    
      
   
                                        Nuestro primer día en la ciudad de Shanghai, aquí hace muchísimo frío



Habrá que ir al banco a sacar pasta


No entiendo nada ni a nadie, pero bueno....
     
  
    Por recomendación del que será nuestro " jefe " éstos días, nos comenta que no saquemos mucho dinero que aquí todo es extremadamente barato. En fin, al cambio sacamos 150 euros, nos dice que con eso, pasaremos más de cinco días. Flipo!!! salimos del banco y empieza nuestro primer paseo por la ciudad...
   
                             
    
Con el Mc Donalds detrás


   
Curioso paquete de Ketchup del Mc Donalds
               

 
                                            
   
Plaza central de Shanghai

  
    
No hay orden ni en las plazas

   
Se puede palpar un cierto patriotismo en todas las calles de la ciudad


   
Una calle cualquiera



Una casa 
               
   
Espectacular
Corazón de la ciudad
                                 
 
    Y parece que mejora el tiempo...
 
           
                         
El contraste en una calle paralela es increíble
 
 
                 
Parte de negocios de la ciudad
   

 
Éste es el teatro de la Opera de Shanghai, Plaza del pueblo Renmin
 
   Me llama mucho la atención las diferencias de estamento social que se pueden ver por aquí.  Parece ser que la clase social media aquí no existe, como en muchos lados del mundo, el que tiene mucho, tiene todo y más; y el que es pobre, no tiene absolutamente nada.
               
   Seguimos nuestro paseo...


Añadir leyenda
 

   El gran Pep, nos presenta sus amigos y con ellos, nos vamos todos juntos a cenar.

     



       

                                                              Juntos sentados en el restaurante, esperando la cena

       


  
Yendo a la casa de Pep, hay que ver que cosas hay por la calle....
  

     
  " Es más necesario estudiar a los hombres que a los libros"